La pintoresca 'Piazza del Mercato ' (Plaza del Mercado) es el núcleo vital de la localidad

La ciudad de la ‘D’

‘El mar que llama a todos a regresar a sí mismo me llama, y y tengo que embarcar. Quedarme, aunque las horas queman en la noche, es congelarse y cristalizarse y estar vinculado al moho.Tengo ganas de llevar conmigo todo lo que está aquí. Pero, ¿cómo podría? Una voz no puede llevar la lengua y los labios que […]

La isla de Ponza es una de los destinos favoritos de los romanos

Seis tripulantes, 60 horas marinas y una barca

Dicen que todo lo que sucede dos veces, con toda seguridad, sucederá una tercera. Así es como, nuevamente, el African Queen –a bordo del cual ya cumplí dos meses– me llevó lejos y sin, ni siquiera, moverse. Esta vez la invitación, totalmente inesperada, fue para ir a las islas Ponza. Nuestro anfitrión, uno de los nietos del dueño […]

Pulcinella es un emblema de Napolés

¡Ve Napolés y después muere!*

‘Napoli non è una città, è un mondo’** De nuevo y sin moverse, el African Queen, el barco donde he estado viviendo desde hace más de un mes y medio, me llevó a donde no tenía planes inmediatos de ir: de regreso a Napolés, pero esta vez en compañía de los otros miembros de la […]

buen puerto

Atracada en buen puerto

‘No digan: “He hallado la verdad”, sino más bien “He hallado una verdad”. No digan: “He encontrado el camino del alma” sino más bien “He visto al alma caminando en mi senda”. Porque el alma camina por todas las sendas. El alma no camina en línea recta, ni crece como un bambú. El alma se despliega como un loto […]

Contemplar el atardecer en el astillero es un privilegio

De barcas y circunstancias

Fiumicino. Las mismas aguas del Tíber (aunque Heráclito decía que ningún hombre puede bañarse dos veces en el mismo río). El mismo barco: African Queen. Una tripulación que ahora cuenta con otro escocés, un brasileño que estuvo solo nueve días y dos estadounidenses que están por llegar (el español y el neozelandés también continúan). Un […]

Vivir en un barco es sinónimo de libertad y de mucho dinero para mantenerlo

Con el viento en popa

Tenía claro que era la hora de mudarse y no sólo porque mi anfitriona no podía hospedarme por más tiempo. Era un llamado interno. Ese apartamento ubicado al lado de las vías del ferrocarril había dejado de ser mi lugar. Y si bien ya me había acostumbrado al ruido –pasan trenes tanto de pasajeros como de […]