Lo más duro de trabajar como camarera era tender las camas (Foto: Intenet)

Mis 17 abuelas

El día después de dejar Palermo, estando en la casa de mis amigos de Toscana, se abrió una puerta inimaginable: la de un hotel en un pueblito de montaña llamado Roccaraso, en Abruzzo. En verano es el reino del tedio, pues no hay mucho qué hacer o qué ver; pero en invierno, gracias a su […]