Callo, luego existo

callo luego

 

Ayer hablaba por teléfono con una amiga y le decía que me siento muy bien en este lugar. Se trata de una muy agradable transición, afirmaba. De inmediato, corregí: ‘Bueno…aquí en Italia todo ha sido transitorio y ésta es una de las mejores transiciones’. Porque, es cierto que mi experiencia italiana ha sido todo menos ‘estable’ y ‘segura’, pero ello –paradójicamente– es parte de su riqueza. No diré, sin embargo, que tener holgura económica no esté dentro de mis objetivos, pero debo reconocer que lo que menos deseo es encadenarme a un empleo ‘clásico’.

De hecho, hace pocos días pensaba,que la última vez que trabajé en una oficina fue a finales de 2011. En ese entonces, escribía en una revista, en Caracas, y tenía un ‘no-horario’. Mis jefes y yo, de un modo tácito, habíamos establecido un acuerdo. Yo llegaba y salía a la hora que fuera, dentro de los límites de la decencia, siempre que cumpliera con los deadlines.

Pero ahora, simplemente no me imagino teniendo un trabajo con un horario de oficina y un código de vestimenta ‘serio’; especialmente, porque casi siempre había tenido la dicha, de ir en jeans y zapatos de goma, de llevar la cara lavada y el cabello a lo natural…naturalmente despeinado.

Y después de este tiempo un poco fuera del ‘sistema’ de producción formal –los empleos en cafés y restaurantes e incluso como bibliotecaria han sido intermitentes–, me encuentro como esas personas que después de estar en reclusión, un poco al margen de la sociedad, deben atravesar un período de rehabilitación/reinserción social. Lo mío, que quede claro, no ha sido un año sabático.

Pero tampoco es que me haya convertido en una ermitaña ni mucho menos en una ‘paria potsmoderna’. Pero después de ver y de conocer gente que tiene una vida ‘no convencional’ –como una pareja romana que dejó la ciudad para venir al campo a vivir, literalmente, de la agricultura–; después de conocer, directa o indirectamente, a quienes viven sin contar las horas para terminar la jornada laboral; después de ver documentales que muestran modus vivendis ‘alternativos’, puedo decirlo a viva voz o, en este caso, escribirlo ‘a viva letra’: Quiero caminar, pasear, viajar y vivir en y por la vía del medio. Sin hámster ni ruedas, sin tarjetas de crédito y sin televisor. En su lugar, quiero tiempo y recursos (de todas las índoles) para disfrutar la vida y para poner mi granito de arena.

Mientras tanto, mi proceso de aprendizaje continúa…y a veces hasta de un modo radical. Si un día me toca remendar un edredón hecho en patchwork (retazos), el día después me encaramaré en árboles de olivo para podarlos; luego, a la semana siguiente me tocará hacerme de pala, rastrillo, horca, cartones, pacas de paja y de estiércol para sembrar papas; y pocos días después será el momento de recibir lecciones de etiqueta: ‘La servilleta se pone a la derecha del plato, el cuchillo se pone entre el plato y la servilleta, y el vaso se pone sobre el plato al lado izquierdo (en diagonal al cuchillo)’…Y tanto la técnica para sembrar papas como la disposición de la mesa tienen igual importancia para mi anfitriona. De allí que, en son de broma, le dijera hace un par de días: ‘Estoy convirtiéndome en una campesina burguesa’…O en una ‘burguesa campesina’ también he podido decir,

Mas como siempre, hay otro aprendizaje más profundo, como el del arte de callar, por ejemplo. Callar ante los reclamos, observaciones, comentarios y críticas, que no son pocos, de mi anfitriona. Y el hecho de todavía estar aprendiendo el italiano es de (mucha) ayuda…En vez de reaccionar de inmediato, –cosa que suele ocurrir cuando hablo en español–, ahora puedo hacer una pausa para pensar lo qué quiero decir y, más importante aún, para decidir si vale la pena decirlo o no. Todavía me falta mucho, pero, finalmente, estoy empezando a cerrar la boca, a detener la logorrea y a disfrutar el silencio…

Comments: 4 replies added

  1. Astrid March 8, 2016 Reply

    Jajajaja,... lo que hace el echo de hablar en otro idioma... "Finalmente, estoy empezando a cerrar la boca, a detener la logorrea y a disfrutar el silencio".. hay que ver para creer :P

    • Mela J.H.R. March 22, 2016 Reply

      Bueno...no es que ahora sea muda, es que ya no soy tan reactiva como antes... o como es español :P

  2. oscarj March 9, 2016 Reply

    En nuestros andares por muchos sitios he tratado de no perderte la pista. Hoy te leo nuevamente y me siento identificado pues estoy viviendo al igual que tu, un periodo de "Reinsersión" en la sociedad. Dos años como homeless han sido suficientes por ahora y también aprendo a callar y a decidir lo que normalmente suelto en español mientras mejoro mi modesto Inglés. Pas, felicidad y éxito para ti

    • Mela J.H.R. March 9, 2016 Reply

      ¡¡Oscaaaarrr!! Yo estoy todavía en la fase previa a la 'reinserción' social... Y sí: después de todo, aprender/perfeccionar un idioma termina siendo también un ejercicio de humildad, porque en español sería más fácil enviar a la gente a 'freír monos' :P ¡¡Gracias por leerme y te envío también un abrazo lleno de buena vibra!! :)

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