Filomena Pucci: el fuego que cuenta y recuenta

'Aquello que te gusta hacer es lo que sabes hacer mejor' es uno de los lemas de Filomena (Foto F. Puccci)

Desde hace meses el libro de Filomena Pucci estaba en la repisa de mi habitación, pero no lo había leído. Ni siquiera hojeado por curiosidad. Quizá no estaba lista para hacerlo. Pensaba que era una historia de amor, de amor ‘clásico’, ‘convencional’…y torrencial. Y estaba muy equivocada, pero ¿qué más podía esperar si el libro se titulaba Appassionate (Apasionadas)?

Tiempo después tuve la oportunidad de conocerla en persona. La primera cosa que me llamó la atención, mucho antes de saber que se trataba de ella, fue su cabello al natural. A pesar de ser una tipa joven, sus bucles eran grisáceos. De inmediato, le expresé mi admiración. También yo quiero exhibir mis canas, aunque todavía no he dado el paso. Antes o después lo haré.

Con este argumento de tipo ‘estético’ –aunque en realidad no se trata de un tema banal– tuvo lugar mi primera interacción con Filomena Pucci…Su identidad habría de revelarse después. Enseguida, la portada fucsia, con una ‘A’, en color blanco, vino a mi mente. Ella era la artífice de Appassionate  (Apasionadas).

Ella misma era, y es, una mujer apasionada, aunque para descubrirlo –como toda heroína que se precie– debió atravesar una crisis personal, que la llevó a dejar su zona de confort (la   exguionista de televisión reunía el dinero del alquiler trabajando como niñera) y a jugárselas todas, para terminar narrando historias de emprendedoras italiana…contadas, eso sí, sin abrazar la ideología feminista, mas a sabiendas de la urgencia de darle voz al universo femenino.

Por eso, es más que justo decir que Appassionate  es un libro de redención. Un libro que, escrito en primera y en tercera persona, permitió que al explorar pasiones ajenas, Filomena encontraraeme la suya…o al menos la reconociera, sin temor.

‘Siempre he amado las palabras. Siempre he tratado de usarlas de manera muy íntima, mas no lo lograba. La epifanía ocurrió cuando decidí que bastaba ya de tener miedo. Trabajaría, aprendería a usarlas y escribiría una novela, artículos… Un poco porque no estaba feliz con mi vida y un poco porque, por fortuna, estoy loca, soy valiente y estoy acompañada de un ángel…Y tampoco tenía nada de perder: No tenía hijos, ni pareja ni deudas. Sólo tenía expectativas que ajustar. No tenía ganas de decirme que para ser feliz bastaba ser bella, vestirse bien y tener un novio. Yo lo había hecho por años, pero no funcionaba’, me dice, meciéndose en una hamaca, de frente a mí.

En la otra hamaca, moviéndome también, yo tomaba todas las notas mentales posibles. Todo lo que decía me resonaba, sea porque también trabajé en televisión y porque escribir seriamente es también uno de mis sueños. Con un libro autopublicado, –porque ella no estaba dispuesta a esperar que una casa editorial avalara su talento o, peor aún, lo pusiera en tela de juicio–, y financiado gracias al crowdfunding (financiamento colectivo), lo suyo no es retórica. No obstante, le pregunte qué entendía por pasión.

‘No es algo momentáneo y que se activa cuando todo está bien. La pasión es la raíz, el fuego de la vida. La pasión soy yo que vine al mundo para hacer esto y para que quienes lean lo que escribo encuentren un sentido en mis páginas.  La pasión es aquello que sabes hacer mejor y es la auténtica conexión con el origen estelar que somos. Hay quien lo hace con las palabras, o construyendo casas, o cocinando o haciendo vestidos…Por eso pienso que el trabajo es fundamental, porque es la narración al mundo de quienes somos: “Yo soy esto, porque esto lo sé hacer sólo yo”. Un trabajo conexo a la pasión es el florecimiento del género humano. Cuando siete millardos de personas hagan eso, habitaremos en un mundo libre’, responde sin vacilar. Y a medida que la intensidad y la gestualidad con las que habla van en crescendo, Enrique Bunbury cantando ‘todo arde si se aplica la chispa adecuada’ viene a mi mente.

Ahora ella es la pasión hecha carne, hecha verbo, hecha mujer. La elocuencia peregrina que, en cada sitio que visita para promocionar Appassionate, se descubre experimentando un nuevo comienzo…Y la verdad es que en los últimos meses su periplo ha sido intenso. Ha viajado por toda Italia para presentar su obra y las puertas ya iniciaron a abrirse en el exterior.

A Bruselas, donde la han invitado a hacer lo propio, llegará cual Simone de Beauvoir, en el libro La Fuerza de la Edad –como la misma Filomena cita– con una maleta y con la certeza de estar de frente a la vida que la espera. Y aunque, quizá, sentirá el huequito en el estómago que acompaña cada primera vez, su entusiasmo no mengua. ‘Ahora debo hacer todo sola…y es muy potente a nivel de energía personal, de creación, de creación del mundo al cual quiero pertenecer’, revela.

Y en el equipaje, entre medias, camisas y las copias del libro, irán también las palabras. ‘Llegarán las palabras que no están adentro, que están simplemente a disposición…adentro va la pasión, el pulsar de la vida, la genealogía que está detrás. No digo que soy una maga, pero ves si realmente quieres ver. Ayer, en la estación de trenes, cuando venía, vi a una abuela, una mamá y una niña. Eran iguales: rubias, con el corte estilo casco y bonitas…y de fondo estaba un nexo de amor. Y nosotros somos esta continuidad’.

A una apasionada como Filomena nada ni nadie la detiene. Por eso, su próximo objetivo me resulta obvio: descubrir apasionadas fuera de Italia. Y hay que creerle, porque ella es una intelectual de armas tomar.  ‘Me gusta la mente porque es allí donde suceden cosas, que luego a través del cuerpo se transforman y llegan a un nivel terrenal’. Apasionadas del mundo es ya una idea…y no pasará mucho tiempo para que se materialice en mi repisa de libros. Filomena lo sabe y yo también.

Comments: 3 replies added

  1. eduardo September 30, 2016 Reply

    Me gusta cuando, por resonancia con Filomena, con su vida, te reconoces irremediablemente apasionada!!!

    • Mela J.H.R. September 30, 2016 Reply

      No lo había visto, querido Eduardo....Pero sí: que bonito poder ver en otros, lo bueno que hay dentro de nosotros. ¡Gracias por tu comentario! :)

  2. Pingback: Appassionate | Senda y caminos

    […] libro Appassionate (Apasionadas, en italiano), de Filomena Pucci, lo leí hace unos meses y lo hice en pocos días. Lo devoré, a decir verdad. Las historias allí […]

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