Comunicación no violenta: la lengua de la cercanía

Las jirafas son el símbolo de la 'Comunicación no violenta'

La primera vez que escuché hablar de Comunicación no violenta (CNV) fue hace unos tres meses. La persona que me habló de este modelo -desarrollado hace más de 40 años, si bien su auge es reciente-, paradojicamente, se caracterizaba por su verbo y modos corrosivos. No obstante, la diferencia entre la prédica y los hechos, la inquietud quedó allí…¿Qué era la CNV y, sobre todo, cómo se ponía en práctica en la realidad?

Sería sólo cuestión de tiempo para encontrar respuestas a mis dudas. Sería cuestión de conocer -y de entrevistar- a Eduardo Montoya, facilitador de CNV, quien estuvo en la ecoaldea donde vivo, participando en un evento organizado por terceros.

De entrada, Eduardo me dice que al creador de este proceso, el psicólogo estadounidense Marshall Rosenberg no le gustaba la idea de usar un ‘No’ como parte del enunciado. Él prefería llamarla ‘comunicación compasiva’ o ‘comunicación colaborativa’; mas al mismo tiempo simpatizaba con Gandhi y su ideología de resistencia’No violenta’.

‘Se trata de un método de comunicación personal, un lenguaje distinto, que implica una escucha distinto. Esta es, quizá, la cosa más fundamental: la calidad de la escucha, la palabra, la expresión y también el pensamiento; porque pensar es hablarse a sí mismo. En definitiva, la comunicación no violenta implica cambiar de lenguaje y no es fácil’,explica.

Partamos del pensamiento…

EM: Podemos comenzar por el pensamiento, pero en realidad el pensamiento es la forma de palabra/expresión interna. Cuando pensamos es como si una voz dentro de nosotros hablara. Ésta es la expresión. Por eso, sería más claro hablar simplemente de la escucha, de la palabra y de la expresión. Y aquí encontramos dos términos típicos de la comunicación no violenta: la escucha empática o escucha compasiva (sea de los otros o de sí mismo) y la expresión (sobre todo hacia los otros) honesta  y sincera.

La escucha es la base de todo, porque la palabra tiene un poder muy grande. Cuando tienes la palabra tienes un poder, pero este poder es completamente impotente si no es recibido por la escucha. Si me hablas y no escucho, tu palabra no tiene poder. La palabra tiene un poder masculino. La palabra penetra, quiere penetrar; y la escucha tiene un poder muy femenino: recibe la palabra y la hace fértil. Esta es la fuerza de la comunicación no violenta. Y es la empatía la cualidad fundamental de la comunicación no violenta, pero no es la misma cosa que lees en los diccionarios, aunque semeja un poco.

No es importante consolar, simpatizar, aconsejar, decirle al otro: ‘Tranquilo, verás que todo se arregla’. Empatía es presencia, es estar allí para acoger al otro. La manera más bella de definirla es el deseo que sentimos los seres humanos de acercarnos el uno al otro,  de estar cerca…incluso en el silencio, porque la empatía es silenciosa y sólo habla porque me estás hablando y estoy escuchándote. Y puedo interrumpirte para preguntar si estoy entendiendo bien o para evitar que interpretes mi silencio como indiferencia o un juicio interior. Por ejemplo, si me estás contando algo sobre tu pareja, con todos los elementos de eso que yo llamo ‘la telenovela que vivimos casi siempre’, yo puedo interrumpir y decirte: ‘Disculpa que te interrumpa. Tú me cuentas esto porque para ti es importante que las personas se respeten’. Si el respeto es la necesidad más grande de esta historia y cuando lo escuchas, resonará en ti y me dirás: ‘Sí, es eso’…y me dirás otras cosas. Así, te habré demostrado que no estoy realmente interesado en la telenovela, sino en aquello que está más allá: tus necesidades profundas, humanas, universales; y tus valores (las cosas más importantes para ti). Y de ahora en adelante, es posible que no me hables tanto de tu pareja. Me hablarás de las cosas más importantes para ti y de aquello que tu corazón quiere y de aquello que le falta. Entonces estarás entrando en eso que la CNV se llama el mundo de las necesidades, y este mundo es común: Todos necesitamos respeto, libertad de decidir nuestras cosas, de tener intereses.

Por ejemplo, si ahora te estoy hablando y necesito tu escucha y veo que miras el reloj, en lugar de mirarme, algo en mi no será satisfecho…y si,en cambio, veo que estás mirándome y con tu lenguaje no verbal demuestras interés, algo en mí estará contento y satisfecho…Marshall Rosenberg, mi maestro, decía: ‘El don más grande que un ser humano puede darle a otro ser humano es la presencia empática y compasiva’…Es una cosa milagrosa porque satisface algo mucho más profundo y es, además, raro que alguien nos escuche así; simplemente escuchando, sin decir qué debemos hacer, aconsejando o consolando. Y cuando esto ocurre, nos convencemos que quien está escuchando respeta profundamente nuestras necesidades y nuestros valores; y viene natural tener la misma actitud con quien nos está escuchando. Esto elimina la violencia y crea paz.

¿Pero puede compartirse lo aprendido si no existe la posibilidad de dar consejos?

La comunicación empática habla de una fórmula muy clásica. Primero que haya conexión y después, si acaso, que sea el momento de cuidar, consolar, aconsejar, ayudar…pero que no comience con esto. Si la persona pide un consejo, puedo decirle algo o no, pero las personas frecuentemente no buscan un consejo sino ser escuchadas; y nosotros le damos consejos motivados por la buena intención. Y uno de los hallazgos de Marshall es que una de las mejores maneras de cuidar al otro y contribuir a su vida es escucharlo, pero ello no quiere decir que se ignora o se comparte lo que podría ayudar al otro.

He escuchado la CNV clasifica a las personas en ‘jirafas’ y ‘chacales’

Existen las jirafas y los chacales. Son exactamente las mismas personas, solo que el chacal tiene un problema de lenguaje, no sabe expresarse y no sabe escuchar, pero es el mismo ser humano con los mismos deseos y necesidades. Estas dos imágenes tienen un significado. El pobre chacal es un animalito que vive con miedo, en medio de grupos muy jerárquicos y de dominación… y no sé porque ha sido elegido (por Marshall). En cambio, el motivo por el cual la jirafa ha sido elegida es más bello. Se trata del animal terrestre que tiene el corazón más grande, porque debe bombear la sangre en alto; no es presa de leones y en general se defiende bien, en comunidad; no depreda a ninguna especie y se nutre de la  acacia africana, que es un árbol con espinas terribles, y ningún animal puede treparlo sin lastimarse….Y para Marshall esto era el símbolo de esta capacidad que tiene el hombre empático de no ser herido por las palabras violentas del otro. Esto no te lo había dicho: cuando la empatía es realmente fuerte, integrada, hace invulnerable a la violencia  del chacal. Así cuando me insultas, no siento el juicio, siento come te sientes: furioso, triste, desilusionado, desalentado, con necesidad de respeto, de ser escuchado, etc…Siento sólo cómo te sientes y qué necesitas. Por tanto, el aspecto aparentemente hiriente de tu respuesta no me toca, así como las espinas no hieren a la jirafa. El otro punto es que la jirafa alzando la cabeza puede ver el cuadro completo de una situación y también bajando la cabeza puede apreciar los matices muy pequeños.

Estas marionetas de mano, que representan al chacal y a la jirafa, son emblemáticas de las sesiones de CNV

Si una persona te dice que ‘no sabes ni siquiera pensar’, ¿qué le dirías?

Diría algo como: ‘¿Te sientes frustrada porque te gustaría encontrarle un sentido a las cosas que expreso?’…Y la respuesta de la otra persona podría ser ‘sí’ o ‘no’. Quizá la necesidad es sentirse comprendido y ver que yo puedo entender. Entonces, la primera respuesta es decirle a la otra persona: ‘¿Te sientes así porque tienes necesidad de…?’, aunque no siempre con esta fórmula…O: ¿Estás enojada porque te habría gustado que yo llegase puntualmente?’, por dar otro ejemplo.

Pero lo que sucede es que no actuamos así, sobre todo si se trata de algo inesperado. Y ahora, ¿qué hace la jirafa o el chacal aprendiz de jirafa? Dice, como un pretexto: ‘Un momento, debo hacer pipí’…Y se va aparte para  hacer autoempatía. Se escucha a sí mismo, profundamente, y dirá: ‘Madre mía, cómo me hace arrabiar esta persona. Cuando me dice estas cosas me hierve la sangre, porque yo necesito ser tratado con consideración’. La cuestión importante es que yo me diré ciertas palabras y me escucharé en la manera que me lleven al mundo de mis necesidades…y cuando esté  en contacto con mi corazón, mis necesidades, mis valores y las cosas que le dan significado a mi vida, regreso de haber hecho pipí…Y ahora puedo decirle al otro: ‘Estás frustrado, porque te habría gustado que yo entendiese lo que estás diciéndome’.

‘Frustrada’puede resultar una palabra un poco fuerte…

En inglés tiene otra connotación. Quizá sea mejor decir ‘disgutado’. Pero si fuese una error y la persona me dice: ‘¡Qué frustrada, vete al carajo con tu frustrada!’, si yo permanezco firme, puedo pensarlo sin decirlo, porque me parece que en ese momento la persona necesita ser dejada en paz, porque está muy molesta o fastidiada. Y no me hiere, porque me he dado empatía, autoempatía, y he hecho autoconexión con mis propias necesidades; que es esencial para la CNV,y es aquello que nos permite estar con el otro con el poder de la no violencia. Porque para Marshall como para Gandhi, la no violencia no es una cosa débil ni vulnerable aunque si vulnera y no es frágil. Es la verdadera fuerza del ser humano, la benevolencia, la compasión. De allí que las tres palabras fundamentales del CNV sean: Conexión (reconectar con las propias necesidades), de la cual nace una claridad interior que no es igual a la claridad mental; y claridad que da un sentido de poder. En inglés existe la palabra ’empoderamiento’, que quiere decir cuando no nos sentimos impotentes y tenemos la sensación que sí podemos. En resumen: conexión, claridad y poder.

¿Pero no el poder en el sentido de oprimir?

No poder sobre el otro o bajo el otro, mas con el otro. Esta es una de las fórmulas más amadas de Marshall. He aplicado la CNV con la municipalidad por asuntos relativos a mi ecoealdea y ha funcionado, porque ellos han visto que los respetamos y buscamos su colaboración, la cual consideramos posible y valiosa. Digo esto porque, generalmente, la gente piensa que la CNV es para relaciones de familia.

Pero puede convertirse en un arma para manipular…

Marshall decía que desde que nacimos hasta la muerte estamos siempre tratando de manipular la vida de las personas, el mundo, etcétera. La misma palabra ‘manipular’, tomar las cosas con las manos, refleja que buscamos siempre satisfacer nuestras necesidades y cada acción que hacemos es un intento de satisfacer una necesidad. La manipulación es natural y no tiene nada de malo, pero la sinceridad y la honestidad son cruciales. Por eso, se habla de escucha empática y de la palabra honesta, íntegra. Además, la manipulación puede funcionar, pero no por mucho tiempo. El chacal ha aprendido a ser chacal, pero en su corazón espera que lo escuchen con respeto; y cuando sucede esto lo reconoce. El poder de la empatía no está en el empático, pero sí en el corazón de quien la necesita. Y podemos reconocer lo verdadero de la imitación.

 

 

Comments: 2 replies added

  1. eduardo July 6, 2016 Reply

    Me he leído algunos posts y me encanta tu blog! La entrevista buenísima! 2 cositas nada más. Una vez pusiste Rosemberg en vez de Rosenberg y en la frase: "Disculpa que te interrumpa. Tú me cuentas esto porque para ti es importante que las personas se respeten", falta el punto de interrogación que es crucial! Porque yo no sé si es así. Me parece que podría ser eso y te lo pregunto. Ese "?" es muy importante porque significa "Te estoy escuchando. No te estoy analizando". Te mando un gran abrazo! eduardo

    • Mela J.H.R. July 6, 2016 Reply

      ¡¡Mil gracias por la aclaratoria y por la corrección!! Haré los cambios pertinentes...y gracias a ti por compartir conmigo tú experiencia y conocimiento... y por leer mi blog también!! ¡¡Fuerte abrazo!! :)

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